21.9.08

GRACIAS AL OTOÑO...

Después de lo que disfrutamos con la captura de la semana pasada, este domingo estábamos deseando ir al mismo lugar. Las predicciones meteorológicas para estos días eran de bastante lluvia en la zona. En Sevilla capital, a pesar de estar nublado, no cayó prácticamente nada de agua. La sorpresa nos la llevamos al llegar a nuestro destino y ver que estaba todo absolutamente embarrado... un lugareño nos comentó que al amanecer cayó muchísima agua. El paraíso de la semana pasada se había convertido en un cenagal. Nos replanteamos las cosas y decidimos tirar para otro lugar. Otro embalse cercano, perteneciente a la cuenca de otro río, con buen acceso para el coche, sería nuestro destino. En media hora, con un ojo en el cielo y otro en el embalse comencé a dar cañazos. El agua estaba bastante tomada y decidí poner una ninfa de color blanco lastrada que va muy bien en los días de lluvia. Al ratito capturé un barbo y más tarde una carpa. Con un streamer me divertí capturando pequeño basses. El lugar estaba precioso. La demanda de agua a la que se ve sometido este embalse, destinado a abastecer una gran central hidroeléctrica, hace que constantemente baje su nivel. Las inmediaciones de sus colas deben poseer terrenos muy fértiles, puesto que a medida que sus orillas van quedando desnudas, se van cubriendo de un manto de hierba.

Detalle de la deformidad de la cola de esta carpa



En un pequeño entrante del terreno observé una nube de lodo que pedía a gritos ser explorada. Éste es un lugar excelente para grades carpas, de hecho años atrás pesqué a pocos metros de aquí una de muy buen porte. Por la agitación del agua deduje que era una de gran tamaño. No conseguía verle la cola, y eso era fundamental para saber como presentar. Probé a lanzar una vez y no pasó nada. Saqué la ninfa del agua y repetí la acción. Arrastré la muestra por el fondo y nada de nada. Recogí despacio para volver a lanzar y al sacar la ninfa del agua, algo detrás de ella se dio la vuelta, dejando una turbulencia en el agua. No llegué a ver lo que era pero rápidamente repetí la acción en el lugar donde había quedado el remolino. Hundí la imitación y nada más caer se produjo la picada. Clavé y el pez comenzó a sacar metros y metros de linea a gran velocidad. Parecía como poseído... ¡¡¡qué manera de tirar!!! Con toda la linea y varias decenas de metros de backing fuera, por fin el pez se relajó un poco, pero no había manera de recuperar linea. Era muy fuerte y no cedía metros con facilidad. ¿Que demonios tenía enganchado al otro lado de mi equipo? Después de unos diez minutos de paseo por la orilla del embalse pude sacarlo del agua. Se trataba de un gran barbo que arrojó en el pesímetro 3´250 kg...



Estaba sorprendido por la captura, ya que este no es un lugar de barbos muy grandes...Tenía claro que el de la semana pasada era excepcional y estaba convencido de que tardaría tiempo en repetir algo parecido. Está claro que en la pesca no hay nada seguro ni evidente
La suerte ha estado de mi lado en las últimas salidas de pesca. No puedo pedir más. Solo agradecer a la MADRE NATURALEZA los regalos que me brinda.
¡¡¡GRACIAS!!!
Hasta pronto...y la próxima al Guadalmellato...

15.9.08

EL PEZ PERFECTO...

Cada lance es un mundo. Cada uno de ellos tiene suficientes matices como para diferenciarlo del anterior. Los hay mejores y peores. Algunos para olvidar y otros quedan en el corazón para siempre. Hoy, sin buscarlo ni esperarlo, el destino me ha regalado uno de esos que se recuerdan siempre. Como de costumbre, aun disponiendo de poco tiempo, nos metimos en carretera, Carmen, Trufa y yo, en busca de algún apartado rincón de nuestra geografía, donde olvidarnos un poco de todo.

A que es bonita mi perra...

Una vez allí, metido en el agua, me dispuse a tentar algunos barbos. A lo lejos, una gran piedra afilada destacaba en la orilla. Como no puede ser de otra forma, me fui hacia ella para encaramarme. Desde lo alto tenía una visión privilegiada. Algunos barbos y carpas paseaban en la masa de agua ante la que me encontraba. Algunos peces destacaban sobre los demás por su tamaño. No hice ningún lance pues estaba disfrutando de aquella visión. Como a 18 o 20 metros de distancia, a medias aguas, una mancha oscura, teñida de amarillo por debajo, atrajo mi atención. Era hora de posar el pequeño escarabajo de foam en el agua. Comencé a sacar linea hasta alcanzar la distancia y el señuelo golpeó el agua, como si un desafortunado insecto hubiera sufrido un accidente. Éste quedó flotando sin más... Aquella mancha oscura avanzó hasta situarse bajo la muestra y entonces comenzó a emerger despacio. A medida que ascendía desde el metro y medio de profundidad, más o menos, fui entendiendo que se trataba de un gran ejemplar de barbo. Se paró justo delante de la mosca como si la fuera a rechazar...sacó el morro del agua, con cautela, y con su gran boca absorbió al indefenso escarabajo. Pegué el cachetazo y casi me caigo de la piedra...lo demás os lo podéis imaginar. El pez desarrollaba una potencia descomunal. Sobrepasaba la resistencia del equipo del seis con el que pescaba. La suerte me sonrió y saqué al pez del agua. Al ponerlo en la hierba me sorprendió su belleza. Las proporciones eran perfectas y los colores espectaculares. Sin duda se trataba de un pez bellísimo...






También hicimos amigos...


Hasta pronto.

8.9.08

TANTEANDO A LOS BARBOS...

Esta época es de incertidumbre en cuanto a la pesca de ciprínidos se refiere. El año pasado por estas fechas estaban muy difíciles. Fueron muchas las jornadas en las que no se les veía por ninguna parte. Ayer decidimos irnos a la sierra en busca de estos peces y el resultado fue muy bueno.Tanto los barbos como las carpas estaban "en su punto" Los barbos entraban tanto en superficie como a medias aguas.
Algunas subidas fueron de película.
Ver a estos peces (por cierto de muy buen tamaño) como suben a la superficie buscando el señuelo que han oído caer...no tiene precio. Las carpas, como siempre. Hay que trabajarlas más pero eran agradecidas y muy luchadoras. Aproveché que había unas rocas para encaramarme y así poder ver los peces desde muy lejos. La ausencia de viento me hizo disfrutar de buenos lances. Y como siempre, después de hacernos disfrutar de unos buenos momentos, los peces...

...al agua

CAPTURA Y SUELTA, POR FAVOR¡¡¡

Hasta pronto

30.8.08

IMAGINANDO A UN COLOSO

Si algo caracteriza a la pesca a mosca es su dinamismo. Esto lo podemos aplicar a todos sus aspectos. Los movimientos de la caña en acción de pesca, la variedad de señuelos utilizables y sus distintas formas de uso, la localización de los peces y por tanto la movilidad del pescador etc... En ese afán por localizar a los peces se recorren kilómetros y kilómetros de orilla, descubriendo rincones idílicos y viendo animales de todo tipo. En definitiva, cada salida de pesca es una aventura en la que siempre descubres algo nuevo.

En nuestra salida al Embalse de Orellana, mientras recorría una apartadísima orilla a la que accedimos con las piraguas, me tropecé con una imagen que me dejó paralizado. Los restos de una enorme carpa de proporciones irreales para mi. Me senté un rato para observar el tamaño del animal, intentando imaginar la sensación de ver a este pez nadando plácidamente o removiendo el fondo de alguna récula en busca de alimento. Tiene que ser indescriptible.
Según pude medir,usando la caña como referencia, este animal alcanzaba los 93 cm de longitud. De las espinas del abdomen (sin contar la gruesa capa de grasa que suelen tener estos grandes peces) al arranque de la joroba, medía 26 cm. Si tenéis un metro a mano echadle un vistazo a estas medidas... Haciendo una regla de tres, si una carpa de 110 cm (según me he podido informar) pesa 29kg. , los 93cm arrojarían un peso de unos ¡¡¡23 o 24 kg!!!

Claro está que dependiendo de la complexión del pez, esta cifra podía variar. Pero para hacernos una idea es suficiente.
Sin duda este pez colmaría las espectativas de cualquier pescador de a pie. Todo un sueño.
Espero tener la oportunidad de encontrarme alguna vez con un pez tan majestuoso... en vida.

Hasta pronto

24.8.08

"UNA LARGA BUSQUEDA"

Una larga búsqueda... así se titulaba un bellísimo capitulo de la serie televisiva "Al Filo de lo Imposible" Hace muchos años ya de eso, desde entonces hasta ahora no he encontrado una frase que refleje mejor lo que pretendo en esta vida. La pesca, el montañismo, viajar, conocer gente...todo forma parte de esa incesante búsqueda.


Ahora, después de haber vuelto de nuestro último viaje, tenemos los bolsillos llenos de experiencias nuevas. La búsqueda siempre da frutos.
En estas últimas dos semanas hemos hecho un poco de todo. Montañismo, visitas a pueblos y ciudades, fotografía, pesca, etc.
Como es lógico, lo que intentaré resumir en este blog son los momentos de pesca. El resto lo narraré, cuando el tiempo me lo permita, en mi otro blog "miles de kilómetros".
Desde el viaje a Orellana con Javi pasando por los espectaculares rincones que he visitado con Carmen, si me tuviera que quedar con un momento de estos días de viaje, me quedaría con los lances que di en las enormes tablas del Tormes...
Nos fuimos en busca de lucios a las cercanías de Alba de Tormes, lugar que habíamos visitado en alguna otra ocasión, pero en el que nunca había pescado.
Esos lances me han aportado unas sensaciones completamente nuevas. Unas tablas de ochenta o noventa metros de ancho, con una profundidad de metro a metro y medio, una corriente moderada, de agua cristalina y un fondo de algas ondulantes, entre las cuales se esconden multitud de especies como truchas, bogas, barbos, huchos y lucios... No podía pedir más. Los lances de doble tracción, en los que apuraba el equipo hasta el límite, sin miedo a perder el streamer en ningún obstáculo aéreo, barriendo las margenes y en los pasillos entre las algas del centro del río... En pocos sitios se puede encontrar tanto. Los lucios no me hicieron ni caso, ni aun teniéndolos a tiro, pues ante mi se pasearon un par de ejemplares que me dejaron sin aliento. La captura de alguno de ellos hubiera estado fenomenal, pero no me importa en absoluto. Muchas veces la pesca es mucho más que coger peces. Disfruté como un enano y ahí queda para siempre.
También visitamos algunos embalses y ríos de Salamanca, Caceres y Ávila en los que, por la escasez de tiempo, no profundizamos demasiado, pero en los que seguro (y toco madera) disfrutaremos de futuras jornadas de pesca.


En Orellana, con Javi, a pesar de pescar sólo un pequeño lucio, aprendí mucho de aquellas aguas y sus rincones...


El comportamiento de los peces en esta parte del país es diferente al de los sureños. El agua, que ahora se encuentra en su máxima temperatura, está mucho más fría que la de los embalses andaluces. El metabolismo de los peces no está tan acelerado y es por ello que el ataque de los ciprínidos (por ejemplo) es mucho más sutil. Eso si, una vez clavados, desataban una lucha imparable... Los salmónidos, como siempre, son explosivos. Aunque es época de veda me topé en varias ocasiones con las farios.

El año que viene intentaremos adelantar las vacaciones para hacerlas coincidir con la temporada truchera, pero... para eso queda todavía mucho...


..ancha es Castilla y Extremadura no lo es menos...
hasta pronto

4.8.08

UN PEQUEÑO DESCANSO...

Antes de tomarnos unos días de descanso, que aprovecharemos para hacer un pequeño viaje, os dejo un video-resumen de lo que para mi ha sido lo que llevamos de este 2008.
Nos vemos en un par de semanas.
Hasta pronto