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6.5.09

CASI SIN QUERER...

Si una entrada y una captura se pueden dedicar, estas, sin duda, las dedico al pequeño Miguel que acaba de llegar... y a sus papás. Un fuerte abrazo para los tres.
Voy caminando por la orilla sin rumbo fijo. Simplemente paseo y observo. El agua estaba algo turbia y pensé que habría movimiento de peces en el fondo. En superficie y dispersos se veían barbos buscando algo que llevarse a la boca. Pero eran pocos los ejemplares para las fechas en la que nos encontramos.

Sin tener un objetivo claro, como movido por un impulso, lanzo la mosca. Aterrizó lejos, como a veinte metros. Poco a poco se hundió. La saco del agua y vuelvo a lanzar, pero esta vez más cerca. Mientras se hunde, y justo antes de perderla de vista, aparece una mancha oscura que resultó ser un barbo. Pensé que habría atacado al señuelo y dí el cachetazo. La linea se tensó y comenzó a salir. Ajusto el freno mientras el carrete no paraba de dar vueltas a gran velocidad, pero sirvió de poco. Era un pez muy fuerte, mucho más de lo normal. Supe que era un barbo de gran tamaño. El pez nadaba derechito para unas ramas sumergidas cercanas a la orilla de enfrente. Aquello se complicaba. Arriesgué y apreté unas vueltas más el freno. Con la caña cada vez más arqueada y el freno casi bloqueado conseguí parar al barbo en su carrera. Realmente creía que el equipo iba a fallar de alguna manera. El bajo, los nudos, los conectores, el anzuelo... era fácil que la potencia del animal acabara con la resistencia de alguno de los componentes del equipo. Consigo parar al pez pero ahora había que acercarlo a mi orilla. Poco a poco, bombeando con la caña voy recuperando linea, pero cada dos por tres el pez explotaba, dando carreras de unos diez metros en las que yo no podía hacer nada para detenerlo. Realmente espectacular. Así pasaron los minutos hasta que por fín lo tenía al alcance de la sacadera. Vi al barbo con claridad. Era realmente grande. Era el momento más delicado. Cualquier sacudida del pez en ese momento hubiera supuesto la rotura del bajo o la apertura del anzuelo. Pero no, entró en la red cansado, sin defenderse.

Rápidamente lo desanzuelé y lo volví a meter en el agua para que se recuperara. No le quería causar daños tras la dura pelea. Preparé la cámara e hice algunas fotos, que por cierto no salieron demasiado bien.


Corriendo me fui para la orilla y lo solté... Adios amigo y disculpa el mal rato

Me senté unos minutos en la orilla para descansar y asimilar el lance que acababa de vivir. Había sido una experiencia realmente bella. Aquel pez volvió a su medio completamente sano y yo regresé a casa con la satisfacción de haberlo tenido en mis manos.
Tener al otro lado de la linea un barbo gitano, que supere con creces la barrera de lo tres kilos, es una experiencia que todo pescador de barbos a mosca debería experimentar alguna vez. Espero que tengáis vuestra oportunidad.

Hasta pronto
P.D. Pasaros por el blog de Jose "Mosqueados"... sin comentarios

21.9.08

GRACIAS AL OTOÑO...

Después de lo que disfrutamos con la captura de la semana pasada, este domingo estábamos deseando ir al mismo lugar. Las predicciones meteorológicas para estos días eran de bastante lluvia en la zona. En Sevilla capital, a pesar de estar nublado, no cayó prácticamente nada de agua. La sorpresa nos la llevamos al llegar a nuestro destino y ver que estaba todo absolutamente embarrado... un lugareño nos comentó que al amanecer cayó muchísima agua. El paraíso de la semana pasada se había convertido en un cenagal. Nos replanteamos las cosas y decidimos tirar para otro lugar. Otro embalse cercano, perteneciente a la cuenca de otro río, con buen acceso para el coche, sería nuestro destino. En media hora, con un ojo en el cielo y otro en el embalse comencé a dar cañazos. El agua estaba bastante tomada y decidí poner una ninfa de color blanco lastrada que va muy bien en los días de lluvia. Al ratito capturé un barbo y más tarde una carpa. Con un streamer me divertí capturando pequeño basses. El lugar estaba precioso. La demanda de agua a la que se ve sometido este embalse, destinado a abastecer una gran central hidroeléctrica, hace que constantemente baje su nivel. Las inmediaciones de sus colas deben poseer terrenos muy fértiles, puesto que a medida que sus orillas van quedando desnudas, se van cubriendo de un manto de hierba.

Detalle de la deformidad de la cola de esta carpa



En un pequeño entrante del terreno observé una nube de lodo que pedía a gritos ser explorada. Éste es un lugar excelente para grades carpas, de hecho años atrás pesqué a pocos metros de aquí una de muy buen porte. Por la agitación del agua deduje que era una de gran tamaño. No conseguía verle la cola, y eso era fundamental para saber como presentar. Probé a lanzar una vez y no pasó nada. Saqué la ninfa del agua y repetí la acción. Arrastré la muestra por el fondo y nada de nada. Recogí despacio para volver a lanzar y al sacar la ninfa del agua, algo detrás de ella se dio la vuelta, dejando una turbulencia en el agua. No llegué a ver lo que era pero rápidamente repetí la acción en el lugar donde había quedado el remolino. Hundí la imitación y nada más caer se produjo la picada. Clavé y el pez comenzó a sacar metros y metros de linea a gran velocidad. Parecía como poseído... ¡¡¡qué manera de tirar!!! Con toda la linea y varias decenas de metros de backing fuera, por fin el pez se relajó un poco, pero no había manera de recuperar linea. Era muy fuerte y no cedía metros con facilidad. ¿Que demonios tenía enganchado al otro lado de mi equipo? Después de unos diez minutos de paseo por la orilla del embalse pude sacarlo del agua. Se trataba de un gran barbo que arrojó en el pesímetro 3´250 kg...



Estaba sorprendido por la captura, ya que este no es un lugar de barbos muy grandes...Tenía claro que el de la semana pasada era excepcional y estaba convencido de que tardaría tiempo en repetir algo parecido. Está claro que en la pesca no hay nada seguro ni evidente
La suerte ha estado de mi lado en las últimas salidas de pesca. No puedo pedir más. Solo agradecer a la MADRE NATURALEZA los regalos que me brinda.
¡¡¡GRACIAS!!!
Hasta pronto...y la próxima al Guadalmellato...

15.9.08

EL PEZ PERFECTO...

Cada lance es un mundo. Cada uno de ellos tiene suficientes matices como para diferenciarlo del anterior. Los hay mejores y peores. Algunos para olvidar y otros quedan en el corazón para siempre. Hoy, sin buscarlo ni esperarlo, el destino me ha regalado uno de esos que se recuerdan siempre. Como de costumbre, aun disponiendo de poco tiempo, nos metimos en carretera, Carmen, Trufa y yo, en busca de algún apartado rincón de nuestra geografía, donde olvidarnos un poco de todo.

A que es bonita mi perra...

Una vez allí, metido en el agua, me dispuse a tentar algunos barbos. A lo lejos, una gran piedra afilada destacaba en la orilla. Como no puede ser de otra forma, me fui hacia ella para encaramarme. Desde lo alto tenía una visión privilegiada. Algunos barbos y carpas paseaban en la masa de agua ante la que me encontraba. Algunos peces destacaban sobre los demás por su tamaño. No hice ningún lance pues estaba disfrutando de aquella visión. Como a 18 o 20 metros de distancia, a medias aguas, una mancha oscura, teñida de amarillo por debajo, atrajo mi atención. Era hora de posar el pequeño escarabajo de foam en el agua. Comencé a sacar linea hasta alcanzar la distancia y el señuelo golpeó el agua, como si un desafortunado insecto hubiera sufrido un accidente. Éste quedó flotando sin más... Aquella mancha oscura avanzó hasta situarse bajo la muestra y entonces comenzó a emerger despacio. A medida que ascendía desde el metro y medio de profundidad, más o menos, fui entendiendo que se trataba de un gran ejemplar de barbo. Se paró justo delante de la mosca como si la fuera a rechazar...sacó el morro del agua, con cautela, y con su gran boca absorbió al indefenso escarabajo. Pegué el cachetazo y casi me caigo de la piedra...lo demás os lo podéis imaginar. El pez desarrollaba una potencia descomunal. Sobrepasaba la resistencia del equipo del seis con el que pescaba. La suerte me sonrió y saqué al pez del agua. Al ponerlo en la hierba me sorprendió su belleza. Las proporciones eran perfectas y los colores espectaculares. Sin duda se trataba de un pez bellísimo...






También hicimos amigos...


Hasta pronto.

4.1.08

LOS DIAS DE LLUVIA...

Suena el despertador, nos levantamos para irnos de pesca, miramos por la ventana y.... está lloviendo. Que fiasco. Bueno, de todos modos ya que tenemos el material preparado y tenemos el día programado, pues vámonos.
Los resultados de estos días de pesca "raros", si tenemos paciencia y un buen chubasquero, son sorprendentes. A mi estos días me han cundido mucho. Estas jornadas de pesca pasadas por agua merecen una entrada en este blog.


Estas son capturas de días de lluvia, días en los que por muy poco no me quedé durmiendo en casa...

Hasta pronto.