13.7.08

AGUAS CRISTALINAS, PECES DIFÍCILES Y LOS IMBECILES DE TURNO

Buscando lugares tranquilos y solitarios, terminamos este domingo en otro embalse serrano, al cual hacía más de un año que no acudíamos. Desde algunos puntos de la carretera eran visibles las orillas, casi inexistentes. Este embalse se encuentra (según la C.H.G.) a más del 90%. El aumento de nivel es espectacular. Al llegar a la orilla, coincidimos con unos tipos que pescaban mientras bebían alcohol a destajo. No nos transmitieron muy buen rollo. Dejamos el coche y nos fuimos de allí en las piraguas "echando leches"... Era una maravilla navegar con las aguas tan extremadamente cristalinas. Buscamos una punta llana en la que pasaríamos la tarde.



Una vez allí, me puse las polarizadas y aluciné. Los peces se veían desde una distancia inusual. Coincidimos Carmen y yo en que para la próxima nos llevamos las gafas y las aletas de buceo.

Cogí la caña del #6 y comencé a buscar peces a los que molestar un rato.

Al poco un barbo subió por la imitación...el primero del día. Pero la cosa iba a ser complicada. Desde ese momento comencé a tener un rechazo tras otro. Una paliza.


Los peces me veían desde lejos, abandonando su actitud relajada, dando al traste con la mayoría de los lances.











Conseguir acercar la mosca a los peces era muy difícil. Después de mucho insistir conseguí sacar tres carpas, un barbo y muchos bases de pequeño tamaño.
Era hora de bañarnos y volver al coche.

Un gustazo poder remar en un sitio así. Disfrutamos mucho a la vuelta.
Al llegar al coche pudimos ver el rastro que habían dejado los "personajes" que vimos al llegar. Encontramos una carpa moribunda a la que intentamos reanimar sin éxito. Flotaba de costado junto al puesto de pesca que usaron estos impresentables.

Carmen intentando reanimar al pez ante el rastro de porquería que dejaron estos imbéciles.


Allí abandonaron vasos, latas de maíz y todo lo que les dio la gana. Se ve que pasaron un fantástico día en contacto con la naturaleza...


La carpita estaba viva pero no era capaz de ponerse derecha por si sola.


Lo intentamos pero el animal estaba mal. Allí se quedó moviendo levemente sus agallas...
Desgraciadamente, la educación brilla por su ausencia.
Amo mi tierra, Andalucía es única en muchísimos aspectos. Creo que he viajado lo suficiente para poder decirlo. Pero también tengo muy claro que nos queda muchísimo por recorrer en terreno del civismo y en la educación.
Hasta pronto

6.7.08

¿DONDE ESTABAN LOS BARBOS?...

Ya era bastante extraño que a estas alturas de la temporada, los barbos, tan buscados por los mosqueros, no se hayan dejado ver como en otros años en nuestros embalses. La última subida ha sido atípica, retrasada y escalonada. No se de qué manera ha afectado esto en su comportamiento para el resto de la temporada.
En esta ocasión disponíamos de pocas horas para saciar la sed de escapada. Esto sumado a una avería en el coche, nos hizo desplazarnos a un embalse muy cercano a nuestra ciudad.
Es un embalse masificado, al que sólo merece la pena ir si se tiene una embarcación para alejarte de la muchedumbre. Al llegar, nos dirigimos, Carmen, Trufa y yo, a una orilla escondida y tranquila. En principio hice una primera marcha a pie para tantear la actividad de estos peces. La idea era tentarlos en superficie. De esta manera se pierden picadas pero se gana en espectacularidad. Al poco de comenzar a andar ya vi algunos peces haciendo el movimiento característico con su boca y aletas al cebarse... Algunos primeros rechazos me hicieron cambiar el bajo por uno más largo y fino y coloqué una imitación más pequeña. Los peces andaban un poco selectivos. Mano de santo. Comenzaron las capturas.

Más tarde me desplacé con la piragua en busca de orillas más alejadas que tambien dieron su fruto.










Qué voy a contar que ya no sepáis de lo bellísima que es esta modalidad. Ves al pez acercándose, lanzas la imitación, esperas y ves como el pez sube a por ella. Saca la boca fuera del agua y zas, cachetazo. La primera carrera es tremenda y luego hay que recuperar linea. Es sencillamente precioso...

Al final de la tarde el balance era bastante bueno. Una docena de barbos y una carpa, que me han demostrado que en algunos embalses, la actividad de estos ciprínidos sigue siendo normal...aunque sigo sin entender su ausencia (cerca de la orilla) en otros embalses a estas alturas de la temporada.


Hasta pronto...

29.6.08

UN LANCE PARA EL RECUERDO...

Este Domingo pasado lo recordaremos como un día especial.
Todo transcurría normalmente; piraguas, baño, sol, pesca... Llegamos a un rincón, de esos que nos gustan a nosotros, para pasar el día con la idea de luchar un poco contra estos calores que nos abrasan. Como siempre eché el equipo de pesca. Después de alejarnos del coche remando por el embalse, sobre las doce y media decidí darme una vuelta para tentar suerte. La estrategia era la que siempre repito en lugares solitarios como este; Subirme en lo alto de alguna roca que me de un punto de vista favorable y esperar. Aunque decir "esperar" con las temperaturas que estamos soportando es mucho decir. La quietud y el silencio son imprescindibles. Tras una larga espera sin resultados decidí volver sobre mis pasos... justo en ese momento aparece por mi derecha una enorme mancha dorada nadando cerca de la superficie. Una enorme carpa royal se me acercaba a la orilla, seguramente en busca de alimento. El corazón y respiración se me aceleraron. La tensión es tremenda pues cuando un pez así se pone a tiro no se puede fallar. El animal se detuvo unos cinco metros a mi izquierda y a un par de metros de profundidad. Comenzó a comer con una gran desconfianza. Me giré con mucho cuidado y comencé a sacar linea. Lanzo y la asusto... Como es costumbre en peces así, el hambre les puede, y volvió a salir unas decenas de metros más a la izquierda. Me acerqué con mucho cuidado, saltando de piedra en piedra, y volví a intentarlo. Así una y otra vez hasta que en uno de los lances hizo un giro muy forzado. Imaginé que había tomado la imitación y di un cachetazo. La caña quedó bloqueada, como si hubiera clavado la mosca en un tronco...hasta que comenzó a sacar hilo. Sacó más de cien metros... Llamé por la radio a Carmen para que se viniera con una de las piraguas a toda pisa. La embarcación me sería útil en caso de que el pez decidiera irse para unos árboles sumergidos que hay en el centro del pantano. Con el equipo literalmente al límite, conseguí acercarla a unos veinte metros, pero, en cuanto se recuperaba, volvía a sacar metros y metros de linea... Más de una hora a pleno sol luchando con este espectacular pez. Cada cierto tiempo me metía en el agua para no pillar una insolación... pues el calor me estaba dejando fuera de juego.
Cuando conseguí acercarla me encontré con un gran problema. El bajo de linea que tenía montado era de más de cuatro metros, más largo que la caña, con lo que para acercar al pez a mi minúscula sacadera tenía que pasar el conector y algún nudo que otro por las anillas de la caña en plena tensión...
Pensamos que sería mejor que yo subiera por la escarpada orilla para que Carmen se metiera en el agua con la sacadera. Así fue. Tras varios intentos lo conseguimos. Carmen, valiente y decidida, con el agua por el pecho, metió la enorme cabeza del pez en la red del salabre. Sólo cabía media carpa... Bajé y me metí en el agua con el saco de retención para asegurarme de que el pez de un coletazo no se nos iría. Cuando saqué el pesímetro para pesar al pez, me temblaban los brazos por el cansancio y me costó levantarlo. Una vez en el aire , la pantalla arrojó 7.5 kg. Nos fuimos orilleando, con sumo cuidado para no dañar al animal, a un lugar llano donde hacer algunas fotos... Con un aislante improvisamos una alfombra de recepción. Un pez de este tamaño requiere una manipulación especial y cautelosa.






Realmente es un milagro que el equipo haya resistido. Montaba un tándem de moscas (ninfa lastrada y quironómido montado en anzuelo para carp fishing) con lo que había un "extra" de nudos. El "tipet" era un treinta de fluorocarbono, de una bobina que me regaló Javi DH (lo monta en su equipo de spining) que es de una calidad excepcional. Más arriba, un tramo del cuarenta, también de fluorocarbono (de menor calidad) conectado a un bajo torsionado que me regaló Eduardo. Luego el conector y la linea. Este conjunto unido a la magnífica resistencia de la caña (Kali Cunan Fly Bass 7-9) y el preciso y resistente freno del carrete (Redington SVII) hicieron que la lucha con el pez se vinculara a mi favor. Todo funcionó de maravilla.

En todas nuestras aguas existen peces de este tamaño y mucho mayores... quien sabe donde y cuando nos cruzaremos con alguno de ellos... Esa es la magia de la pesca

Hasta pronto...

23.6.08

...A CARL SAGAN...

Después de la captura de la semana pasada, estaba deseando volver al mismo lugar y probar suerte. Esta vez llevé el equipo apropiado: Caña para linea nueve, calzado adecuado, sacadera, bajos apropiados y peso por si acaso...

En vez de llevar dos piraguas, llevamos sólo la hinchable. La usó Carmen para llevar todos los bártulos al lugar de hace siete días, mientras yo caminaba por la orilla hasta encontrarnos. Una vez allí, me monté yo y me fui en busca de alguna gran carpa. En el mismo lugar donde pude pescar la de la semana pasada, encontré indicios de que habían grandes peces por la zona. De nuevo columnas de burbujas aparecían aquí y allá.

Burbujeo producido por una carpa al comer en el fondo

Algunas de estas columnas eran descomunales. Permanecí dos horas encaramado encima de una roca de pizarra, de filos muy vivos, atento a todo lo que sucedía delante de mi. La esperanza de que alguna de esas carponas se dejara engañar, me mantuvo con el corazón acelerado todo ese tiempo. Pero no pudo ser. En las columnas que aparecían hice lo propio y necesario para arrancar de los fondos a algún pez. Ningún intento tuvo éxito. Asado por el calor decidí cambiar de tercio y finalizar la jornada de pesca. De vuelta a donde estaba Carmen, vi un pez mediano comiendo cerca de la orilla. Con decisión entró a la imitación. Era una royal de preciosos colores que podéis apreciar en la foto. La pesca es así.


En definitiva otro precioso día en contacto con el medio, con el agua y sus habitantes como protagonistas

...y hablando de agua...

Hace un par de días, mientras conducía de vuelta a casa por la noche, escuché una noticia que me sobrecogió. La sonda "Phoenix" haya agua, la base para vida, en Marte... Jamás, en la historia de la humanidad se había encontrado este elemento fuera de nuestro planeta.
Científicos de la NASA reafirman la teoría de que en el planeta rojo, hace muchos millones de años, pudo haber vida. Es una brisa de esperanza ante una de las grandes incógnitas de nuestra especie. ¿Estamos "solos" en el universo?
Carl Sagan (un ángel en la tierra que dedicó apasionadamente su vida de científico a investigar este aspecto, creador de la serie COSMOS e iniciador del proyecto SETI) hubiera sido enormemente feliz de haber podido disfrutar en vida de esta noticia.
Él, antes de marcharse, nos dejó estas sobrecogedoras palabras que, a mi entender, debrían ser de enseñanza universal. Con gran sencillez, refleja las miserias y las grandezas del ser humano, desde un punto de vista radicalmente original. Es un canto a la sostenibilidad y al respeto hacia nuestro mundo, como única solución para poder conservar un planeta digno.



16.6.08

DOMINGO DE SORPRESAS

Con dos piraguas en casa ya era hora de hacer una travesía. Cualquier embalse de nuestra Sierra Morena es un buen lugar para remar en compañía.
El embalse al que fuimos había bajado un par de metros en las últimas semanas, con lo que se hacía más fácil orillear y poder pescar con la cola de rata. Tras un rato en nuestras embarcaciones, decidimos parar en una punta llana en la que podríamos pasar la tarde.
Me llevé una caña intermedia (para linea seis) pensando en la cantidad de carpas kileras que abundan en este embalse. Sin tomármelo demasiado en serio, me di una vuelta por una récula cercana... Observando el agua vi lo normal; algunas carpas pequeñas orilleadas y algún que otro barbo. Mientras observaba, vi en el centro una turbulencia burbujeante... ¿gases de los lodos del fondo? no lo sabía. Esperé, cambie la mosca por una mayor (una gran ninfa de hundimiento rápido) y lancé. Dejé que la imitación se hundiera una par de metros para intentar sacar de allí al posible pez que se estaba dando algún festín. Recogiendo despacio sin rozar el fondo, noté como cesó el burbujeo por lo que supe que se trataba de un gran ciprínido. Al sacar poco a poco la mosca a la superficie vi al enorme pez nadando tras ella. Dejé de recoger y al pararse la ninfa y comenzar a hundirse, la carpa aceleró y la engulló. Calculo unos veinte minutos de lucha. Al no llevar sacadera, me metí hasta la cintura en el agua para poder cogerla. No iba preparado para aquello. Ni sacadera, ni peso... Un bello momento que pude compartír con Carmen, apasionada de los animales y la naturaleza.




De vuelta a casa, parados en un pequeño bar de un pueblecito serrano, coincidimos por casualidad con M. del Mar y Javi D.H. ...

Las agradables casualidades de la vida

8.6.08

UNO MAS EN LA FAMILIA...

Hace varios años que poseo una piragua rígida (Omey Sierra). La navegabilidad y protección de su casco, la hacen inmejorable para largas travesías, cargado hasta la bola con cacharros, comida y equipo de pesca. En invierno, con el cubrebañera, te puedes meter en cualquier sitio y en cualquier condición. El problema viene cuando la tienes que transportar en el coche y a la hora de almacenarla. En muchas ocasiones, en las que lo único que pretendo es cruzar a la orilla de enfrente, no compensa llevarla. Es una parafernalia para sólo cruzar quinientos metros.
Tanto Carmen como yo hemos practicado piragüismo antes de conocernos y muchas veces hemos querido hacer travesías juntos. Por todo ello llevo unos cuantos años pensando en adquirir una hinchable.
Hace unos días me llamó mi amigo David hablándome de la oferta de una piragua monoplaza hinchable por sólo cien Euros. No me lo pensé.


El artilugio cabe en un saco de rejilla de poco tamaño y pesa unos diez kilos

Está construida en cordura y cordura engomada por debajo. Tres cámaras independientes le dan mucha seguridad. Con una bomba manual se infla en dos minutos. El asiento y el reposapies son regulables.En la parte inferior lleva tres quillas que le dan algo de rectitud en el paleo.

Vamos allá...
Su gran manejabilidad y la posibilidad de pescar en diferentes posiciones (cosa que en la rígida de casco cerrado es imposible) la convierten en una herramienta muy versatil.



En poco tiempo entendí que había acertado con la compra.

Cuando caía el sol, comenzaron a eclosionar insectos por todas partes (que por cierto picaban...) Con la imitación apropiada era sencillo engañar a las carpas que se cebaban en superficie. Son esos momentos mágicos en los que es un placer pescar...


Para la próxima ocasión me llevaré unas aletas para poder controlarla con los pies metidos en el agua... seguro que funciona.

Hasta pronto