Son muchas las sensaciones que me traigo de este encuentro de pescadores. Vinieron amigos desde Málaga, Cádiz, Sevilla y, por supuesto, de Córdoba, que es donde nos reunimos. Todo se organizó con la idea de disfrutar sábado y domingo. Yo decidí ir viernes y sábado, puesto que el domingo tenía un compromiso.
El viernes fue un agradable ir y venir entre el embalse y la capital cordobesa, en el que pude intercalar un agradable paseo en el kayak y algunos lances. Al caer la noche volví hacia la "civilización" en busca de nuestro amigo Jorge Moreno, que también andaba por allí. La cena improvisada nos llevó, de la mano de Álvaro y Juan Alfonso, al centro de Córdoba, donde compartimos unos agradables momentos entre salmorejos y flamenquines en pleno centro de la ciudad. De allí al corazón de la sierra, dispuesto a pasar la noche en la orilla de nuestro destino de pesca. Tengo que decir que el trayecto hacia este lugar en plena noche es una auténtica gozada. Se me cruzaron animalillos de todo tipo, algo que durante el día es difícil contemplar.Cuando llegué al lugar elegido para dormir, me bajé del coche y pude sentir maravillado el sonido de la noche en plena naturaleza... algo único.
Al amanecer desayuné y rápidamente me monté en mi kayak para dar unos lances antes de que el sol calentara el día. Crucé el embalse y justo al comenzar a pescar vi a lo lejos, junto a mi coche que ya estaba mi amigo Javi descargando sus cacharros. Al ratito aparecieron el resto de los compañeros, un total de dieciocho. La sensación de estar acompañados por tantos amigos, pescadores y amantes de la naturaleza, es sumamente gratificante. Me llamó la atención una pareja entrañable. J.Antonio y Piluca, padre e hija, que, sin pensárselo dos veces, sacaron su kayak hinchable de dos plazas y se lanzaron a conocer este espectacular embalse. Eso es educar a un hijo... y lo demás...
A parte de conocer por fin a algunos compañeros del foro pescamoscasevilla, me reencontré con los ya conocidos. En fin, todo muy agradable.
Se acordó que estuviéramos todos a las tres de vuelta para almorzar y así fue. Mientras tanto, J.Antonio, David y J. Alfonso y yo disfrutamos de un gran paseo con el kayak y de unos buenos momentos de pesca. El almuerzo consistió en un suculento surtido de ibéricos proporcionado por Kike y J. Antonio, amenizado por el cachondeo del personal.Tras una sobremesa entre bromas, batallitas y algún pequeño incidente con los coches debido a las rocas de la orilla, nos pusimos, Javi y yo, a tentar a los alburnos, que en estas tierras cordobesas son de talla XXL. Para él y para mi se terminaba el tiempo en esta entrañable reunión, así que nos despedimos, con todo el dolor de nuestro corazón y nos fuimos. Dejamos atrás una bella experiencia compartida con nuestros amigos malagueños, gaditanos, cordobeses y sevillanos.
Os dejo las mejores imagenes que pude tomar de mi dos días de aventura.
MUCHAS GRACIAS A TODOS Y HASTA PRONTO
El viernes fue un agradable ir y venir entre el embalse y la capital cordobesa, en el que pude intercalar un agradable paseo en el kayak y algunos lances. Al caer la noche volví hacia la "civilización" en busca de nuestro amigo Jorge Moreno, que también andaba por allí. La cena improvisada nos llevó, de la mano de Álvaro y Juan Alfonso, al centro de Córdoba, donde compartimos unos agradables momentos entre salmorejos y flamenquines en pleno centro de la ciudad. De allí al corazón de la sierra, dispuesto a pasar la noche en la orilla de nuestro destino de pesca. Tengo que decir que el trayecto hacia este lugar en plena noche es una auténtica gozada. Se me cruzaron animalillos de todo tipo, algo que durante el día es difícil contemplar.Cuando llegué al lugar elegido para dormir, me bajé del coche y pude sentir maravillado el sonido de la noche en plena naturaleza... algo único.
Al amanecer desayuné y rápidamente me monté en mi kayak para dar unos lances antes de que el sol calentara el día. Crucé el embalse y justo al comenzar a pescar vi a lo lejos, junto a mi coche que ya estaba mi amigo Javi descargando sus cacharros. Al ratito aparecieron el resto de los compañeros, un total de dieciocho. La sensación de estar acompañados por tantos amigos, pescadores y amantes de la naturaleza, es sumamente gratificante. Me llamó la atención una pareja entrañable. J.Antonio y Piluca, padre e hija, que, sin pensárselo dos veces, sacaron su kayak hinchable de dos plazas y se lanzaron a conocer este espectacular embalse. Eso es educar a un hijo... y lo demás...
A parte de conocer por fin a algunos compañeros del foro pescamoscasevilla, me reencontré con los ya conocidos. En fin, todo muy agradable.
Se acordó que estuviéramos todos a las tres de vuelta para almorzar y así fue. Mientras tanto, J.Antonio, David y J. Alfonso y yo disfrutamos de un gran paseo con el kayak y de unos buenos momentos de pesca. El almuerzo consistió en un suculento surtido de ibéricos proporcionado por Kike y J. Antonio, amenizado por el cachondeo del personal.Tras una sobremesa entre bromas, batallitas y algún pequeño incidente con los coches debido a las rocas de la orilla, nos pusimos, Javi y yo, a tentar a los alburnos, que en estas tierras cordobesas son de talla XXL. Para él y para mi se terminaba el tiempo en esta entrañable reunión, así que nos despedimos, con todo el dolor de nuestro corazón y nos fuimos. Dejamos atrás una bella experiencia compartida con nuestros amigos malagueños, gaditanos, cordobeses y sevillanos.
Os dejo las mejores imagenes que pude tomar de mi dos días de aventura.
MUCHAS GRACIAS A TODOS Y HASTA PRONTO