El espectáculo que presenciamos esta mañana sólo se puede calificar como impresionante. Quedamos
Javi y yo a eso de las ocho y media. Cada uno por nuestro lado nos dirigíamos al punto de encuentro cuando, literalmente, pasó sobre nuestras cabezas el "corazón" de los restos de una
gota fría... Siempre he sentido fascinación por estos fenómenos y reconozco que esta mañana he disfrutado ante tal despliegue de energía, espontanea e imprevisible.

El impresionante cumulonimbo que barría literalmente Sevilla esta mañana 
El aparato eléctrico era lo que realmente nos preocupaba para poder pescar. Podéis observar en este mapa de rayos como fueron barriendo la provincia. En azul oscuro los rayos a las 8 de la mañana. En azul claro los de las nueve. Verde a las 10. Amarillo a las 11. Rojo a las 12.
Llegué al lugar donde mi compañero me esperaba y no pudimos bajarnos de los coches. Ni siquiera bajamos las ventanillas para saludarnos. Un cruce de miradas de asombro era lo único que pudo haber... y es que el cielo se nos venía literalmente encima. Una vez pasada la tromba decidimos irnos a desayunar y allí pensaríamos lo que íbamos a hacer, que no sería otra cosa que acercarnos a nuestro embalse y conocer nuevos accesos y futuros pesquiles. Amainó el temporal y quedó un cielo de nubes altas con algo de lluvia y algún que otro rayo. Ya en nuestro destino y después de recorrer varios carriles, disfrutando de la lluvia y del precioso entorno, pegamos unos tímidos lances aprovechando un momento de calma.

Pero nada de nada. Al parecer los peces no se sentían hoy muy agusto cerca de las orillas.
Como el día, en cuanto a la pesca, no ha dado para mucho, me extenderé en detalles en los que normalmente no suelo entrar. Hablaré de la que es para mi la imitación "reina" , la que más suelo usar en días y lugares como el de hoy. Mi inseparable ninfa lastrada.

Para mí son unas "todoterreno". Su montaje es muy sencillo. Según la claridad del agua las hago más claras u oscuras. Según el potencial tamaño de los peces, grandes o pequeñas. Según las coberturas del lugar, con antialgas o sin él. La cualidad principal es su rápida profundización. Cuando voy buscando carpas y uso estas pesadas ninfas procuro montar bajos de unos tres metros, ya que el chasquido de esta al caer es lo suficientemente sonoro como para asustar a la más confiada de nuestras amigas. En cambio, con los barbos, esto se convierte en una ventaja, pues ya sabemos que nuestros "panzas amarillas" se guían mucho por el sonido para localizar sus presas.
Estas ninfas no imitan a nada en concreto..... simplemente funcionan.
La que veis en la foto es la última que he montado. Por el lugar al que íbamos a pescar y el tipo de peces que podría encontrar allí decidí montarla en los colores que veis. Creo que es el momento de bautizarla. Desde ahora la llamaré ninfa "gota fría" ....