Dos y diez de la tarde. Ya llevo seis horas en mi puesto de trabajo. Aprovecho que mi jefe me da un respiro y sin titubeos me escapo al comedor para almorzar. Sin duda lo mejor de la jornada laboral. Allí, además de descansar y llenar el estómago, comparto unos amenos minutos con mi compañero de trabajo, de pesca y sobretodo amigo Javi Mateos. Os imagináis cual es el tema central de las conversaciones… seguro de que el resto de comensales, sin haber cogido una caña de pescar en su vida, saben a la perfección que es un streamer , un popper o un crankbait. No se como nos aguantan… En estas conversaciones nos ponemos al tanto de nuestras cosas en general pero al final siempre acabamos hablando de lo mismo. En estos meses en los que he estado desconectado de blogs, webs y foros (pero no de la pesca) él me ha ido poniendo al día de todo lo que iba aconteciendo. Conocedor de mis andanzas, sabe de primera mano que empiezo a tener de nuevo algo de tiempo libre. “Luis, Tienes que hacer algo ya en tu blog, va siendo hora…” me dijo el otro día... Es algo que necesitaba escuchar. Y aquí estoy, sentado delante del teclado dejando fluir los momentos de pesca vividos y que por falta absoluta de tiempo no he podido reflejar en este blog.







Una circunstancia ha marcado todas estas salidas; la cantidad de agua que tienen nuestros ríos y embalses y las dificultades añadidas que esto supone. Tambien el equipo me ha jugado malas pasadas y es que romper tres cañas en tan poco tiempo es para tirarse de los pelos. Una de ellas dijo “basta” en plena pelea con una gran carpa, dando al traste con la captura y con la jornada, ya que no tenía repuesto. En otra ocasión, mientras pescaba barbos en un lugar precioso y plagado de grandes ejemplares, el puntero de la potente caña que llevaba pasó a mejor vida, pero en este ocasión seguí pescando con la caña rota, algo de lo más incómodo pero que no evito que siguiera capturando peces, aunque los grandes no se dejaron pescar. Tampoco han faltado las salidas con mi padre a por basses y truchas, en las que me ha demostrado que sigue siendo un auténtico fuera de serie lanzando en lugares intrincados. Con él todo sigue igual. Es un lujo pescar a su lado.
Tambien alguna tarde que otra, huyendo del cargante ambiente de nuestra empresa, me he escapado con Javi. Se está especializando por días, sacando cada vez con más frecuencia peces más grandes y difíciles de localizar. Enhorabuena monstruo…
No es fácil resumir todas estas jornadas y además será de lo más cargante para el que se anime a leer esta entrada, pero sí lanzo al aire una impresión, un sentimiento, común en todas estas salidas, el que me ha movido desde que tengo uso de razón y me ha llevado a tantos lugares y me ha permitido vivir tantos momentos de pesca. La ilusión por disfrutar de la naturaleza desde este tan particular punto de vista como es el de la pesca.
Hasta pronto
Tambien alguna tarde que otra, huyendo del cargante ambiente de nuestra empresa, me he escapado con Javi. Se está especializando por días, sacando cada vez con más frecuencia peces más grandes y difíciles de localizar. Enhorabuena monstruo…
No es fácil resumir todas estas jornadas y además será de lo más cargante para el que se anime a leer esta entrada, pero sí lanzo al aire una impresión, un sentimiento, común en todas estas salidas, el que me ha movido desde que tengo uso de razón y me ha llevado a tantos lugares y me ha permitido vivir tantos momentos de pesca. La ilusión por disfrutar de la naturaleza desde este tan particular punto de vista como es el de la pesca.
Hasta pronto














