Mostrando entradas con la etiqueta cogolludo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cogolludo. Mostrar todas las entradas

18.1.09

EL MALTRATO A LOS PECES EN EL PUENTE DE COGOLLUDO

Cruzar el puente de Cogolludo no es una experiencia apta para alguien sensible al maltrato animal...

Cuando salimos del túnel que da acceso a este preciosos lugar, lo primero que llama la atención es la cantidad de sangre que hay desparramada por el suelo... rastro inequívoco de las carnicerías que allí se realizan. Lo siguiente que atrajo mi atención fueron las garrafas de plástico en las que los "pescadores" mantienen con vida a las pequeñas tencas, que servirán se cebo para capturar a los lucios. Estas inmaduras criaturas, de bellísima librea, son ensartadas por su pequeño lomo con grandes anzuelos y son lanzadas a poca distancia para no partirlas en dos. Un plomo se encarga de hacer que se hundan en la oscuridad de las profundas aguas a la espera de que algún depredador dé buena cuenta de ellas. El revuelo y el griterío de los presentes son la señal de que en alguna de las cañas se ha producido alguna picada. La histeria colectiva hace que el "afortunado" pescador piense en todo menos en que tiene en sus manos la vida de un animal SENSIBLE AL DOLOR...
En esta ocasión ha sido una gran hembra, de ocho kilos, que tras ser hizada con la enorme sacadera, se tira sin más al suelo del puente (mezcla de tierra, gravilla y suciedad de todo tipo)

El bello animal no para de dar sacudidas, haciéndose heridas por todo el cuerpo. Después de un rato en el que el pez queda destrozado, en su afán de nadar aunque sea en la hostilidad del viaducto, para que no "moleste" más, es agarrado con fuerza por los ojos y metido "a presión" en una caja de plástico (de las de la fruta) que queda empequeñecida por las dimensiones del pez. Para que éste quepa dentro es retorcido hasta que su cola queda junto a la cabeza. El pez sigue vivo, con los ojos hundidos y opacos, el cuerpo lleno de heridas y completamente retorcido...
Ese es el final de una gran hembra de lucio capturada en el puente de Cogolludo, en el Embalsede Orellana.
Creo que el sufrimiento innecesario al que se somete a estos peces, por parte de algunos pescadores, es directamente proporcional a la falta de inteligencia y sensibilidad de estas personas.
Se puede matar un pez causándole un mínimo sufrimiento.
Hasta pronto...

Relacionado con esta entrada http://62.81.205.114/showthread.php?t=5800